Paralelogramos existenciales.
Y resulta ser, que andando por ahí, me encontré con un viejo amigo. Un viejo amigo que no había visto nunca antes. Me habló... me dijo. Me movió las entrañas del alma, me CONmovió. Y de la tierra al cielo me fue adentrando en un juego de pequeñas y grandes realidades que siempre estuvieron, pero nunca se vieron; verdades paralelas que se hartan de desgarrarnos la mirada a gritos sin lograr demasiado. Porque como decía Julio Cortázar: "¿De qué sirve la verdad que tranquiliza al propietario honesto? (...) Nuestra verdad posible tiene que ser invención." Y esa invención es la "tura", el sentir pleno de la existencia misma, los secretos divagando por la calle chocándose con oídos sordos de ruido. Éste es el lugarcito donde yo guardo éstas, mis "turas"... para que otros, ni tan ciegos ni tan sordos, jueguen esta pequeña "rayuela"... desde el rincón que mejor les parezca.

1 Comments:
Uf! Bellísimo! Esto que Ud. ha dejado como el primer posteo no solo deja una hermosa sensación en mi ser sino que también abre de una menera perfecta algo que se pedía a gritos (por lo menos de parte nuestra) y sea de la esquinita de mi barrio como de cualquiera de las veredas de la Rue de Huchette, vamos a jugar, vamos a mostrarnos auténticos, sin dejar de lado la inocencia del mero intento, la búsqueda y la consecuente pérdida del equilibrio tratando de esquivar la piedrita pretendiendo el Cielo.
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